La importancia del jugador de Tragaperras
Si le preguntaran a un grupo de personas qué cliente es más importante para un casino: el que juega $25 en una mano de blackjack o el que juega $3 en una tragamonedas, la mayoría respondería sin dudarlo que el elegido es el jugador de blackjack, por una cuestión básica: $25 es mucho más que $3.
Pues la verdad es, que están equivocados, y analizaremos por qué.
Supongamos un jugador de blackjack multimazo que juega con estrategia básica, en una mesa llena (7 jugadores por mesa), y apuesta $25 por mano. Deberá tomar entre 60 y 80 decisiones por hora de juego, lo que significa entre $1500 y $2000 por hora. Si este jugador aplica la estrategia básica de blackjack en forma perfecta, la ventaja de la casa es del 0.5%. Aunque esto es improbable que ocurra, porque la mayoría de los jugadores no la aplican a rajatabla y esta ventaja de la casa trepa al 1 o 1.5%.
Es decir, que estaría perdiendo entre $7.50 y $10 por hora. Para ver realmente los beneficios del juego es necesario permanecer en la mesa por lo menos 4 horas, lo que significa que la pérdida en ese lapso estaría entre $30 y $40. Cantidad que podemos considerar importante, pero deja de serlo comparada con lo que apuesta un jugador de tragamonedas en la misma cantidad de tiempo.
Veamos el siguiente ejemplo:
Supongamos que estamos ante un jugador que apuesta $3 por cada tirada de tragaperras. Una cantidad moderada de jugadas por minuto pueden ser entre 10 y 12, es decir, una cada cinco o seis segundos. Esto significa que en un minuto está apostando entre $30 y $36 y $1800 a $2160 por hora de juego. Hasta acá, se encuentra prácticamente en la misma situación que nuestro jugador de blackjack.
¿Dónde está la diferencia? En la ventaja de la casa: la ventaja es de 0.5% por cada dólar apostado por el jugador (pudiendo incluso llegar al 5% o más)
Es decir que mientras nuestro jugador de blackjack perdía entre $7.50 y $10 por hora, apostando $25 por mano, el jugador de tragaperras que apuesta $3 por cada tirada puede llegar a perder entre $90 y $108 por hora. Y en cuatro horas, puede perder entre $360 y $432, contra $30/40 del jugador de blackjack.
Hemos visto, entonces, que el jugador de tragamonedas puede perder en una hora aproximadamente 10 veces que un jugador de blackjack.
Para empeorar las cosas (sí, puede ser peor), si nuestro jugador de tragaperras eligiera una tragaperras progresiva como Megabucks, por ejemplo, que retiene el 15% de cada apuesta para engrosar el jackpot progresivo, puede llegar a perder $1296 por día, a $3 por jugada durante cuatro horas.
Por lo tanto: un jugador de tragaperras de $1 por jugada tiene más valor para un casino, que un jugador de blackjack de $100 por mano, o un jugador de baccarat de $150 por mano. Incluso más que un jugador de craps de $220 por tirada.
El problema para los jugadores es que no hacen estas cuentas, y creen que apuestan menos si juegan $3 en una tragaperras que si juegan $25 o $100 en una mano de blackjack. Es decir, es verdad que apuestan menos por jugada, pero como hemos visto, en una hora o 4 horas, y con una ventaja de la casa mayor que en otros juegos, las apuestas acumuladas en ese tiempo significarán mayores pérdidas para el jugador de tragamonedas, que las que puede tener un jugador de blackjack o baccarat.
Además de otro error de concepto: los jugadores de tragaperras suelen creer que quienes juegan en las mesas (ya sea blackjack o baccarat o cualquiera de los juegos), son los reyes del casino. Pues, esto tampoco es cierto. Muchos de ellos no tienen ni los conocimientos ni la experiencia necesarios para vencer finalmente al casino. Y, como ya hemos visto, a los casinos les importan mucho más los jugadores de tragaperras, que son los que dejan finalmente las grandes ganancias. Mucho mejor aún si juegan en slots de $5 y $25, y lo hacen durante varias horas. Claro que si todos los jugadores de tragaperras eligieran las máquinas de apuestas altas y jugaran por horas, pronto no habría nadie con dinero suficiente para seguir apostando.
Con esto no queremos decir que si a usted le gustan las tragaperras debe dejar de jugar en ellas y dedicarse al blackjack o algún otro juego con menor ventaja para la casa. Porque también puede suceder que un jugador de blackjack que apueste $100 en cada mano, pierda, por ejemplo, diez manos seguidas, y se esfumen $1000 en pocos minutos. En las tragamonedas, rara vez hay largas rachas de pérdidas, y además es imposible apostar esa cantidad de dinero en ese mismo tiempo.
A esto se le llama “volatilidad de las apuestas”: en términos absolutos, cuanto más se apuesta más se gana, pero también se puede perder todo.
Y, finalmente, un aliciente más para quienes gustan de las tragamonedas: un jugador de blackjack de $100 por mano, con una buena racha, a la larga ganará dinero. Pero el jugador de tragamonedas tienen una posible que el jugador de blackjack no tiene: ganar mucho dinero en una sola tirada con una apuesta mucho menor.
Por eso, si le gustan las tragamonedas, siga jugando en ellas. ¿Quién le dice?: a lo mejor cambia su vida con una simple tirada de palanca.





