Desde su invención en la década de los 80 (1980), las máquinas tragamonedas progresivas adquirieron popularidad instantánea debido a la originalidad del concepto, pero antes de pasar a analizarlo, es conveniente recordar a sus antecesoras.

Las máquinas tragamonedas tradicionales pagan únicamente botes estáticos; es decir, el usuario, en el caso de que tres o más carretes de la máquina se emparejen, se hace acreedor a un premio que siempre tiene el mismo valor, sin importar el tiempo durante el cual haya jugado, ni la cantidad de monedas que haya invertido. En definitiva, un bote estático es un premio que siempre tiene un monto igual.

Por ser las tragaperras máquinas recreativas, el premio siempre fue un aliciente interesante, pero el objetivo principal de los usuarios siempre fue entretenerse.

Pero en la época mencionada, algunos casinos empezaron a ofrecer a sus clientes, una nueva variedad de máquinas que se comunicaban entre sí, uniendo sus botes parciales para crear así un bote más grande. Por supuesto, la idea fascinó a los usuarios, que no tardaron en abarrotar los salones con tragamonedas progresivas.

Luego, algunas cadenas de casinos decidieron integrar sus máquinas tragaperras, con lo que el tamaño del bote empezó a crecer hasta tamaños cada vez más grandes. Finalmente, decenas de casinos interconectaron sus máquinas, incluso de un continente a otro, para lograr así botes realmente enormes, que van desde setecientos mil a más de un millón de dólares. Naturalmente, para ganar esta clase de botes, el jugador debe apostar más monedas si quiere acceder al bote, por lo que no es muy recomendable para jugadores principiantes.

En ambos casos (máquinas estáticas y progresivas), únicamente la ley de las probabilidades, es decir el azar, determinan si el jugador gana o pierde.

Pero la buena noticia es que las tragaperras de bote progresivo suelen tener botes secundarios, que no exigen tantas monedas y que pagan premios atractivos.

En Internet hay varios casinos online que ofrecen premios espectaculares a quienes quieran probar sus tragaperras de bote progresivo en línea, junto a beneficios adicionales que constituyen un atractivo nada despreciable para cualquiera que esté pensando en visitar un casino en busca de entretenimiento. Pero antes de decidirse por un sitio en especial, es mejor navegar por varios sitios y revisar las ofertas que cada uno de ellos ofrece, los métodos de pago y las facilidades del retiro de fondos, para no tener inconvenientes a la hora de jugar.